No reconociste el tiempo en que Dios vino a salvarte – Comentarios sobre Lucas 19

 Jesús tiene otro encuentro con un hombre rico. Veamos.

 Lucas 19

1 Jesús llegó a Jericó y comenzó a cruzar la ciudad. 2 Resulta que había allí un hombre llamado Zaqueo, jefe de los recaudadores de impuestos, que era muy rico. 3 Estaba tratando de ver quién era Jesús, pero la multitud se lo impedía, pues era de baja estatura. 4 Por eso se adelantó corriendo y se subió a un árbol para poder verlo, ya que Jesús iba a pasar por allí.

Se nos dice que Zaqueo era muy rico. Su profesión era recolector de impuestos. Dentro de esta profesión era jefe. Para el pueblo en general los recolectores de impuestos eran considerados extremadamente pecadores. Ya hemos leído pasajes en dónde Jesús mismo habla de recolectores de impuestos junto con prostitutas como ejemplos obvios de pecadores. Sabemos por lo que dice Zaqueo más adelante que probablemente había defraudado por lo menos a algunos.

Se nos dice que, “estaba tratando de ver quién era Jesús.” Piénsalo. ¿Quién es Jesús? ¿Si viera a Jesús entendería quién es? Jesús nos ha dicho que nadie puede venir a él si el Padre no lo trae. Sin comprenderlo, el Padre esta trayendo a Zaqueo. Vemos que, “se adelantó corriendo.” El ser de baja estatura quiere decir que tus piernas están más cortas que lo normal. Para correr y adelantarse a “la multitud” tienes que tomar más pasos que ellos. Tienes que mover tus piernas aún más rápido. Así que vemos a este hombre, muy rico, ¡corriendo muy rápido! Aún así no iba poder ver a Jesús porque “la multitud se lo impedía.” Por lo tanto, Zaqueo, “se subió a un árbol para poder verlo.” ¿Cuando fue la última vez que te subiste a un árbol? De niño me gustaba trepar los árboles. Pasaba horas en los árboles. De adulto, no me subo a los árboles. Imagínate la persona más rica que conoces. ¿Te puedes imaginar que se suba a un árbol? Esta es una acción simple, de niño. En este momento a Zaqueo no le importa, se sube al árbol porque quiere ver a Jesús. ¿Como se ve el mover de Dios en nuestra vida? ¿Qué pasa cuando el Padre nos empieza a atraer a Jesús? En Zaqueo vemos que pone a un lado el ser muy rico, correr y se sube a un árbol. El Padre lo está atrayendo.

Lucas 19

5 Llegando al lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo:

Zaqueo, baja en seguida. Tengo que quedarme hoy en tu casa.

6 Así que se apresuró a bajar y, muy contento, recibió a Jesús en su casa.

Vemos que Dios no le hizo subir a ese árbol en vano. Jesús tiene que mirar hacia arriba para ver a este hombre corto. “¡Tengo que quedarme hoy en tu casa!” Que bello. “Se apresuró a bajar y, muy contento.” Dios te atrae, Dios te llama.

Lucas 19

7 Al ver esto, todos empezaron a murmurar: «Ha ido a hospedarse con un pecador.»

8 Pero Zaqueo dijo resueltamente:

Mira, Señor: Ahora mismo voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes, y si en algo he defraudado a alguien, le devolveré cuatro veces la cantidad que sea.

9 —Hoy ha llegado la salvación a esta casa —le dijo Jesús—, ya que éste también es hijo de Abraham. 10 Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Dice que “todos” empezaron a murmurar. “Ha ido a hospedarse con un pecador.” Normalmente ante este tipo de críticas es Jesús el que tiene que contestar. En este caso, Dios ha hecho la obra en Zaqueo y es él quien contesta. Da testimonio público de su cambio, de su conversión. “Ahora mismo voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes.” Ha visto a Jesús, ¡ha recibido a Jesús en su vida!

Pero, espera un momento. ¿Que dice Jesús a todo esto? Al joven rico, Jesús le había dicho que vendiera todo lo que tenía para darlo a los pobres. ¿Zaqueo va a ganar una rebaja a la mitad? ¿Hubiera aceptado el joven rico vender la mitad de sus bienes? Lo que vemos aquí es que Jesús ve el corazón y no es el porcentaje de lo que dan. Zaqueo demuestra que Jesús es más valioso que su riqueza. Jesús es su nuevo Señor.

Creo que hay otro tema que analizar aquí. Jesús sabe que va a la cruz y va a regresar al Padre. Jesús sabe que sus discípulos están por arrancar sus ministerios, sin su presencia física. Zaqueo ya ha decidido dar su dinero. Jesús le podría haber sugerido que diera parte de este dinero al ministerio de los discípulos. Pero no lo hizo. Jesús va a dar una parábola de un hombre que deja dinero a sus siervos para que lo trabajen. Si el dinero es una parte tan fundamental de un ministerio, como lo pintan los ministros hoy en día, ¿porqué no solicito Jesús parte de este donativo de Zaqueo para sus discípulos? Aprendo que nuestra perspectiva de ofrendas, dinero y ministerios es muy diferente al deseo de Dios. “Voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes.”

Cambiando de tema, Lucas nos da una descripción de lo que llamamos la entrada triunfal de Jesús.

Lucas 19

37 Al acercarse él a la bajada del monte de los Olivos, todos los discípulos se entusiasmaron y comenzaron a alabar a Dios por tantos milagros que habían visto. Gritaban:

38 —¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor!

¡Paz en el cielo y gloria en las alturas!

Al empezar a reflexionar sobre el ministerio de Jesús, todos los discípulos, “comenzaron a alabar a Dios por tantos milagros que habían visto.” Dice que “gritaban.” A siglos de distancia hay quienes quieren dudar o menospreciar los milagros de Jesús. El efecto total en los que presenciaron estos milagros fue abrumador. “¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor!” Esta es la única respuesta correcta al ministerio de Jesús.

Lucas 19

39 Algunos de los fariseos que estaban entre la gente le reclamaron a Jesús:

¡Maestro, reprende a tus discípulos!

40 Pero él respondió:

Les aseguro que si ellos se callan, gritarán las piedras.

Algunos de los fariseos, no están de acuerdo con esta aclamación. Jesús afirma completamente lo que están diciendo acerca de él. “Si ellos se callan, gritarán las piedras.”

El hecho que Jesús es el Mesías, que Jesús es Dios, es cierto, no sólo para quienes lo aceptan, como vemos aquí.

Lucas 19

41 Cuando se acercaba a Jerusalén, Jesús vio la ciudad y lloró por ella. 42 Dijo:

¡Cómo quisiera que hoy supieras lo que te puede traer paz! Pero eso ahora está oculto a tus ojos. 43 Te sobrevendrán días en que tus enemigos levantarán un muro y te rodearán, y te encerrarán por todos lados. 44 Te derribarán a ti y a tus hijos dentro de tus murallas. No dejarán ni una piedra sobre otra, porque no reconociste el tiempo en que Dios vino a salvarte.

Jesús va a pronunciar juicio contra Jerusalén. Pero Jesús no pronuncia juicio contra una ciudad ¡que no amo primero!, no pronuncia juicio contra una ciudad ¡por la cual no ha llorado! “¡Cómo quisiera que hoy supieras lo que te puede traer paz!” Jesús les ha predicado, Jesús les ha demostrado, pero ellos no saben lo que les puede traer paz. Por lo tanto Jesús llora.

Jesús entonces pronuncia esta profecía de juicio contra Jerusalén. “Te sobrevendrán días en que tus enemigos levantarán un muro y te rodearán, y te encerrarán por todos lados. Te derribarán a ti y a tus hijos dentro de tus murallas. No dejarán ni una piedra sobre otra,” Jesús no le pone fecha, basta con lo terrible que es lo que viene, no importa cuando venga. El hecho es que esta profecía se cumple al pie de la letra en el año 70 DC. El general romano Tito saqueo la ciudad y destruyo el templo. ¡Podemos ver hasta el día de hoy un monumento en Roma que celebra esta victoria de los romanos! Como dijo Jesús, ¡que horrible!

¿Porque debería venir este juicio sobre Jerusalén? “¡Porque no reconociste el tiempo en que Dios vino a salvarte!” ¿Quién vino? ¡Dios! Vino a salvarlos, pero ellos no lo reconocieron. El problema no era la evidencia, no era una falta de señales, no era una falta de enseñanza en sus escrituras. No. El problema fue su corazón, su incredulidad. Por eso son culpables, por eso viene el juicio. Aunque esto es un juicio contra Jerusalén, no es anti-semita o anti-judío. No. Este es un juicio contra la incredulidad. Incredulidad que encontramos en todas las razas y nacionalidades.

Hay dos cosas fundamentales que aprender de esta profecía y su cumplimiento.

Primero, cuando Jesús dice que el es Dios, que el es rey, no es algún tipo de pseudo rey religioso. No. Jesús es rey de reyes. Jesús es rey tan real como cualquier rey humano. Podemos ser súbditos en adoración o súbditos en rebeldía, pero nadie se escapa de ser súbditos de Jesús, de Dios.

En segundo lugar, con el cumplimientos de esta profecía, sabemos que Jesús es un profeta confiable. ¿Porque se guardan y respetan las profecías de los profetas de las escrituras de los judíos? Se toman como profetas porque profetizaron eventos a corto plazo y se cumplieron. Mostraron ser profetas confiables. Por eso se guardan sus profecías y se espera su cumplimiento.

Jesús ha mostrado ser un profeta confiable. Jesús también ha profetizado que va a regresar al mundo a juzgar a todos los hombres. Va a dar vida eterna a los que han creído en él, va a dar castigo a los que han vivido en rebeldía a Dios. ¿Quien quiere apostar en contra de profecía de Jesús? Yo no lo recomiendo.

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