Acumulen un tesoro inagotable en el cielo – Comentarios sobre Lucas 12

A casi todos les agrada Jesús cuando da la bienaventuranzas. Lo cierto es que Jesús también es Jesús, el juez justo de la humanidad. Leemos la Palabra para conocer a Jesús tal como es.

Lucas 12

4 »A ustedes, mis amigos, les digo que no teman a los que matan el cuerpo pero después no pueden hacer más. 5 Les voy a enseñar más bien a quién deben temer: teman al que, después de dar muerte, tiene poder para echarlos al infierno. Sí, les aseguro que a él deben temerle. 6 ¿No se venden cinco gorriones por dos moneditas? Sin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos. 7 Así mismo sucede con ustedes: aun los cabellos de su cabeza están contados. No tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.

Para el hombre natural, ¿que temor más grande que el morir? Pero Jesús dice que hay que temer “al que, después de dar muerte, tiene poder para echarlos al infierno.” Si esto ocurre después que el cuerpo muere, entonces tenemos que entender que el hombre tiene una alma o esencia que perdura más allá de la muerte del cuerpo. Fíjense que no dice que debemos temer al infierno, sino, “a él deben temerle.” Debemos temer a Dios. Sin lugar a dudas Jesús esta instruyéndonos sobre un castigo posterior a la muerte. Esto es en manos de Dios. Jesús empezó el párrafo dirigiéndose a, “mis amigos”. Los que son amigos de Jesús, amigos de Dios, Jesús les dice, “no tengan miedo.”

Lucas 12

8 »Les aseguro que a cualquiera que me reconozca delante de la gente, también el Hijo del hombre lo reconocerá delante de los ángeles de Dios. 9 Pero al que me desconozca delante de la gente se le desconocerá delante de los ángeles de Dios. 10 Y todo el que pronuncie alguna palabra contra el Hijo del hombre será perdonado, pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón.

Jesús sigue enseñando que deben creer en él, en Jesús. Enseña que el reconocerlo a el, “delante de la gente” es clave para lo que va a ocurrir después de la muerte. Vemos que es decisivo el que Jesús nos reconozca “delante de los ángeles de Dios.” Jesús esta llamando a la gente a confiar en él para el futuro de su ser, de su alma.

Vemos que Jesús enseña sobre nuestra relaciones con los bienes materiales.

Lucas 12

15 »¡Tengan cuidado! —advirtió a la gente—. Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes.

16 Entonces les contó esta parábola:

—El terreno de un hombre rico le produjo una buena cosecha. 17 Así que se puso a pensar: “¿Qué voy a hacer? No tengo dónde almacenar mi cosecha.” 18 Por fin dijo: “Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes, donde pueda almacenar todo mi grano y mis bienes. 19 Y diré: Alma mía, ya tienes bastantes cosas buenas guardadas para muchos años. Descansa, come, bebe y goza de la vida.”

Jesús enseña lo opuesto al materialismo, “la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes.” Para darnos un ejemplo de lo que vale en la vida nos da un ejemplo de un hombre rico. Se describe al hombre como rico y luego habla que que tuvo, “una buena cosecha.” El cuadro que pinta de este hombre rico de éxito es el modelo que la mayoría le gustaría seguir. Nos gustaría acumular hasta poder decir, “ya tienes bastantes cosas buenas guardadas para muchos años.”

En seguida Jesús muestra la falla de este razonamiento.

Lucas 12

20 Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta misma noche te van a reclamar la vida. ¿Y quién se quedará con lo que has acumulado?”

El materialismo es totalmente lógico hasta el minuto en que te mueres. Un segundo después de muerto el materialismo no tiene sentido alguno. Ya que todos vamos a morir, el materialismo es una forma de vida que solo tiene sentido temporal y es ilusorio porque se acaba.

Lucas 12

21 »Así le sucede al que acumula riquezas para sí mismo, en vez de ser rico delante de Dios.

Jesús hace el análisis y la valorización correcta. El “que acumula riquezas para sí mismo,” pierde todo su trabajo. En cambio, el que es “rico delante de Dios,” es un hombre sabio y eternamente rico.

Entonces Jesús nos recomienda cual debe ser nuestra relación con los bienes materiales.

Lucas 12

22 Luego dijo Jesús a sus discípulos:

—Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán; ni por su cuerpo, con qué se vestirán. 23 La vida tiene más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa. 24 Fíjense en los cuervos: no siembran ni cosechan, ni tienen almacén ni granero; sin embargo, Dios los alimenta. ¡Cuánto más valen ustedes que las aves! 25 ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida? 26 Ya que no pueden hacer algo tan insignificante, ¿por qué se preocupan por lo demás?

Jesús nos enseña que debemos tener una dependencia de Dios, quien cuida de nosotros. Podemos tranquilamente depender de Dios, porqué el nos valora. De todas maneras nuestra preocupación no puede cambiar los parámetros de nuestra vida, por ejemplo el momento en el que vamos a morir. Así que Jesús nos indica que debemos depender confiadamente de Dios.

Lucas 12

27 »Fíjense cómo crecen los lirios. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. 28 Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¡cuánto más hará por ustedes, gente de poca fe! 29 Así que no se afanen por lo que han de comer o beber; dejen de atormentarse. 30 El mundo pagano anda tras todas estas cosas, pero el Padre sabe que ustedes las necesitan. 31 Ustedes, por el contrario, busquen el reino de Dios, y estas cosas les serán añadidas.

Jesús nos informa que Dios “el Padre sabe que ustedes las necesitan.” Jesús dice de Dios que, “cuánto más hará por ustedes.”

Esto representa una integración total de nuestra vida, nuestra persona y nuestra fe. No es que creo en lo espiritual para la vida eterna y me preocupo por lo material en esta vida. Jesús nos enseña que debemos confiar para todo, lo espiritual y lo material en Dios. Nuestro afán debe ser para buscar “el reino de Dios.” Si ponemos así a Dios y su reino como el centro de nuestra vida entonces, “estas cosas les serán añadidas.”

Jesús lleva esto a otra aplicación práctica.

Lucas 12

32 »No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino. 33 Vendan sus bienes y den a los pobres. Provéanse de bolsas que no se desgasten; acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no hay ladrón que aceche ni polilla que destruya. 34 Pues donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón.

Como tenemos plena confianza en que Dios va a proveer para nosotros y cuidar de nosotros entonces podemos vender nuestros bienes y dar a los pobres. En vez de guardar algo porque “quizás” lo iremos a necesitar en el futuro, podemos ayudar a un pobre que tiene un necesidad en este momento, sabiendo que Dios va a cuidar de nosotros. ¿Cual es la ventaja de esto? Hay dos ventajas. Primero acumulamos tesoros eternos en el cielo. Es como tener dos cuentas, una cuenta temporal que va a desaparecer y otra cuenta que es eterno. Con esta acción hacemos una transferencia de la cuenta temporal a la cuenta eterna.

La segunda ventaja es que reorientamos nuestro corazón. Tomamos una decisión racional de invertir nuestro tesoro en el reino de los cielos. Nuestro corazón sigue el tesoro.

La duda es si realmente creemos esto o no. Si lo creemos de verdad, entonces actuaremos acorde con lo que creemos. Nuestra familia, amigos, vecinos y todos los que nos rodean van a ver nuestra vida, concretamente nuestra cartera, y saber si creemos de corazón lo que profesamos.

Lucas 12

35 »Manténganse listos, con la ropa bien ajustada y la luz encendida. 36 Pórtense como siervos que esperan a que regrese su señor de un banquete de bodas, para abrirle la puerta tan pronto como él llegue y toque. 37 Dichosos los siervos a quienes su señor encuentre pendientes de su llegada. Créanme que se ajustará la ropa, hará que los siervos se sienten a la mesa, y él mismo se pondrá a servirles.

Jesús define estas actitudes y acciones como parte de estar listos para el regreso de Jesús. “Pórtense como siervos que esperan a que regrese su señor.” Jesús hace una promesa aquí que a mi me sorprendió. “Créanme que se ajustará la ropa, hará que los siervos se sienten a la mesa, y él mismo se pondrá a servirles.” Me sorprendió porque este es un cuadro del cielo. Jesús da a entender que en el cielo él se pondrá a servirnos. Por alguna razón pensé que si bien Jesús servía al hombre aquí, en el cielo no iba a haber tal servicio. Al ver y entender que aún en el cielo nos va a servir, entendí que verdaderamente Dios es humilde, humilde en el sentido de ejercer la humildad. Pensando más en esto concluí que, ¡claro que Dios es humilde! Si no fuera así no tendría nada que ver con nosotros pecadores imperfectos.

Lucas 12

38 Sí, dichosos aquellos siervos a quienes su señor encuentre preparados, aunque llegue a la medianoche o de madrugada. 39 Pero entiendan esto: Si un dueño de casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, estaría pendiente para no dejarlo forzar la entrada. 40 Así mismo deben ustedes estar preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen.

Solo quisiera recalcar que la forma de estar preparados para cuando el Hijo del hombre venga es poner en práctica sus recomendaciones en cuanto a los bienes materiales.

El corazón y mente de Jesús están dirigidos a la cruz, al futuro. Veamos lo que comparte algunos versículos más adelante.

Lucas 12

49 »He venido a traer fuego a la tierra, y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo! 50 Pero tengo que pasar por la prueba de un bautismo, y ¡cuánta angustia siento hasta que se cumpla! 51 ¿Creen ustedes que vine a traer paz a la tierra? ¡Les digo que no, sino división! 52 De ahora en adelante estarán divididos cinco en una familia, tres contra dos, y dos contra tres. 53 Se enfrentarán el padre contra su hijo y el hijo contra su padre, la madre contra su hija y la hija contra su madre, la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra.

Jesús menciona aquí bautismo, “un bautismo.” Normalmente cuando pensamos en bautismo, pensamos en primer lugar en bautismo en agua y en segundo lugar el bautismo en el Espíritu Santo. Pero aquí Jesús habla del un bautismo por el que él va a pasar. A estas alturas Jesús ya fue bautizado por Juan el bautista, así que no se esta refiriendo al bautismo en agua. Vemos que habla de este bautismo como una prueba. Además, “¡cuánta angustia siento hasta que se cumpla!” En base a estos comentarios entendemos que Jesús se esta refiriendo a su muerte.

El entender que Jesús se refiere a su muerte como un bautismo, nos ayuda mucho a entender este versículo de Romanos.

Romanos 6

3 ¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo Jesús, en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte?

En este pasaje también debemos ver que Jesús habla de divisiones que su venida trae. En ese momento había quien esperaba que Jesús trajera paz. Hoy en día hay quienes piensan que Jesús trae paz. Jesús aclara que trae divisiones. Empezamos a tomar posiciones al rededor de Jesús, Hay quienes lo aceptamos y lo amamos. Hay quienes se oponen y no quieren saber nada de Jesús, les molesta que hable de su pecado, les molesta que hable de un juicio futuro inevitable. A veces estas personas son de nuestra familia y nos encontramos divididos por la venida de Jesús.

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: