¿Quien dice Jesús que es? Comentarios sobre Juan 7 y 8

Predomina en las iglesias la predicación y enseñanza de la Biblia como pasajes o fragmentos fuera de su contexto en los libros de la Biblia. Perdemos por lo tanto la historia de Jesús como una hecho histórico. No vemos el fluir de su ministerio, la tensión, el poder, la determinación y control de Jesús sobre todos los eventos. Cuando se leen algunos versículos que relatan lo que esta ocurriendo a menudo se hace en voces piadosas que le dan un tono de fábula.

Leamos el relato de Juan, quien es un testigo ocular de estos eventos, para aprecias lo que esta ocurriendo.

Juan 7

1 Algún tiempo después, Jesús andaba por Galilea. No tenía ningún interés en ir a Judea, porque allí los judíos buscaban la oportunidad para matarlo.

“Buscaban la oportunidad para matarlo.” Esto no es nada más una observación de Juan, sino que nos comparte el sentir y pensar de Jesús en este momento. “Jesús andaba por Galilea. No tenía ningún interés en ir a Judea, porque allí los judíos buscaban la oportunidad para matarlo.”

A estas alturas a dónde quiera que Jesús se presenta, rápidamente se reúnen multitudes que quieren verlo, escucharlo, ser sanados o quizás ver un milagro. Así que los poderes establecidos no pueden ignorarlo. Los religioso poderosos tiene grandes problemas con Jesús. Sana a la gente en sábado y a veces les pide que cargen sus camas. Jesús se hace igual a Dios, perdona pecados.

Quieren matar a Jesús.

Juan 7

2 Faltaba poco tiempo para la fiesta judía de los Tabernáculos, 3 así que los hermanos de Jesús le dijeron:

Deberías salir de aquí e ir a Judea, para que tus discípulos vean las obras que realizas, 4 porque nadie que quiera darse a conocer actúa en secreto. Ya que haces estas cosas, deja que el mundo te conozca.

5 Lo cierto es que ni siquiera sus hermanos creían en él. 6 Por eso Jesús les dijo:

Para ustedes cualquier tiempo es bueno, pero el tiempo mío aún no ha llegado. 7 El mundo no tiene motivos para aborrecerlos; a mí, sin embargo, me aborrece porque yo testifico que sus obras son malas. 8 Suban ustedes a la fiesta. Yo no voy todavía a esta fiesta porque mi tiempo aún no ha llegado. 9 Dicho esto, se quedó en Galilea.

Los hermanos de Jesús, que a estas alturas no creen en él, instan a Jesús a subir a la fiesta de los Tabernáculos. Gracias a esto, tenemos escrito lo que Jesús esta pensando y Jesús nos dice porque lo aborrecen.

Empecemos viendo porque aborrecen a Jesús, “me aborrece porque yo testifico que sus obras son malas.” Jesús sabe que lo que motiva el aborrecimiento y el deseo de matarlo es una reacción al hecho que Jesús les esta señalando sus mala obras. Jesús esta señalando su pecado. Jesús ha señalado las obras malas al grado que lo quieren matar.

Dentro de este contexto, Jesús habla de tiempos, para él los tiempos son claves. “Para ustedes cualquier tiempo es bueno, pero el tiempo mío aún no ha llegado.” Más adelante dice, “yo no voy todavía a esta fiesta porque mi tiempo aún no ha llegado.” Jesús muestra que conoce los corazones, las mentes, los planes, las reacciones y todo al rededor de su ministerio y esta usando los tiempos para lograr sus propósitos.

Juan 7

10 Sin embargo, después de que sus hermanos se fueron a la fiesta, fue también él, no públicamente sino en secreto.

Jesús busca el tiempo ideal y la manera ideal y va a la fiesta.

Juan 7

11 Por eso las autoridades judías lo buscaban durante la fiesta, y decían: «¿Dónde se habrá metido?»

Efectivamente “las autoridades judías” lo están buscando. Piensan que debe estar en la fiesta.

Juan 7

14 Jesús esperó hasta la mitad de la fiesta para subir al templo y comenzar a enseñar.

¡Que táctica la de Jesús! Lo buscan para matarlo, pero Jesús mide los tiempos, conoce todo. Así que a la mitad de la fiesta, en el pleno templo, centro de toda la celebración, comienza a enseñar. ¡No podría haber un lugar ni un momento más público! Esta es una operación táctica muy increíble y efectiva. ¿Te imaginas el efecto de ver a Jesús enseñando en la fiesta en el templo? Ahora bien quiero que entendamos que Jesús esta haciendo esto con el fin de traernos el evangelio, con el fin de ofrecernos la vida eterna y al final de cuentas lo hace, camino a la cruz, en el tiempo que él ha determinado. Siento que Jesús mide las circunstancias y los tiempos. Logra el mayor impacto y la mayor efectividad, sin que lo maten. Esto es hasta “su tiempo” para ir a la cruz.

Juan 7

30 Entonces quisieron arrestarlo, pero nadie le echó mano porque aún no había llegado su hora. 31 Con todo, muchos de entre la multitud creyeron en él y decían: «Cuando venga el Cristo, ¿acaso va a hacer más señales que este hombre?»

“Quisieron arrestarlo, pero nadie le echó mano porque aún no había llegado su hora.” Dios esta obrando y se están cumpliendo sus tiempos y propósitos. “Muchos de entre la multitud creyeron en él.” ¿Qué es lo que los motivaba a creer? ¿En que basaban su fe? Pues, “cuando venga el Cristo, ¿acaso va a hacer más señales que este hombre?”

Veamos el mensaje que Jesús estaba predicando.

Juan 7

37 En el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó:

¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba! 38 De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva.

Jesús esta predicando a si mismo. “¡venga a mí y beba!” El entender a Jesús simplemente como un maestro de moralidad o inspiración es un gran error. Jesús centra su mensaje en creer en él, en su persona. No es creer en mis preceptos, o creer en mi sistema religioso, sino creer en mí. “De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva.” Jesús atribuye los textos de la Escritura que hablan de ríos de agua viva a si mismo.

De hecho se dice que el punto máximo de la fiesta de los tabernáculos era este último día en que celebraban la provisión milagrosa de agua en el desierto. Es en ese día que Jesús se levanta, y dice que el verdadero sentido de la provisión del agua es el creer en él. Jesús llega a la fiesta de los tabernáculos para apropiarse de toda la fiesta para si mismo. Con razón los religiosos lo querían matar. El dice que, ¡toda la celebración de los judíos debe ser redirigido a su persona!

Espero que sientan la tensión, el reto de esta declaración de Jesús. Si el no es el Dios en la carne es el ego-maniático más grande de la historia. Pero el ser ego-maniático no hace que puedas hacer las señales que Jesús hace. Hermanos y hermanas, nuestra fe se basa en estos hechos históricos.

En medio de esto, Juan nos hace un comentario que nos enseña mucho acerca del Espíritu Santo.

Juan 7

39 Con esto se refería al Espíritu que habrían de recibir más tarde los que creyeran en él. Hasta ese momento el Espíritu no había sido dado, porque Jesús no había sido glorificado todavía.

¿Qué son estos ríos de agua viva? ¿Cuál es la fuente de estos ríos? Bueno, Juan nos dice que se refiere al Espíritu, “que habrían de recibir más tarde los que creyeran en él.” Es el Espíritu Santo que recibe el creyente lo que se entiende como ríos de agua viva.

Permítame otra vez corregir un error. Los que presentarían a Jesús como una fuente de confianza personal para el éxito. Los que predicarían que debes creer en ti mismo y tomar inspiración de Jesús, están totalmente perdidos. Jesús no es un orador motivacional. ¡No! Jesús esta hablando de recibir el Espíritu Santo de Dios. Pecadores no pueden recibir el Espíritu Santo. Jesús tiene que ir a la cruz para pagar el precio de nuestro perdón. Tenemos que arrepentirnos y creer en Jesús para ser lavados de nuestros pecados y así poder recibir el Espíritu Santo. Sólo así tendremos “brotarán ríos de agua viva” de nuestro interior.

Ahora, la enseñanza importante de Juan acerca del Espíritu Santo. “Hasta ese momento el Espíritu no había sido dado, porque Jesús no había sido glorificado todavía.” ¿Tenían los discípulos el Espíritu Santo en este momento? ¿Ya habían recibido el Espíritu Santo? No. Juan aclara que no lo habían recibido aún. Juan va más allá y aclara hasta cuando lo van a recibir y que falta para que lo reciban. “No había sido dado, porque Jesús no había sido glorificado todavía.” Entonces entendemos que no recibieron el Espíritu Santo hasta que Jesús fue glorificado. Entendemos que era necesario que Jesús fuera glorificado para que pudieran recibir el Espíritu Santo. Si erróneamente asumimos que los discípulos tenían el Espíritu Santo antes de que Jesús es glorificado, entonces no vamos a entender correctamente el día de Pentecostés. Más adelante Juan nos va a transmitir más enseñanza de Jesús sobre el Espíritu Santo.

En el siguiente capítulo, Jesús sigue predicando a si mismo.

Juan 8

12 Una vez más Jesús se dirigió a la gente, y les dijo:

Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Ahora usa el ejemplo gráfico de la luz. “El que me sigue no andará en tinieblas.” De nuevo es importante notar que Jesús no esta predicando que todos son una luz y sólo hay que tomar inspiración para brillar. No. Jesús esta enseñando que hay que seguirlo a él, entonce si “que tendrá la luz de la vida.

Juan 8

13 —Tú te presentas como tu propio testigo —alegaron los fariseos—, así que tu testimonio no es válido.

Aquí surge de nuevo el planteamiento de comprobar algo conforme a lo que marca la Ley. Esto lo vimos en Juan capítulo cinco. Aquí vemos que los fariseos son los que citan las condiciones de la ley para comprobar algo. Concretamente la necesidad de tener más de un sólo testigo.

Juan 8

17 En la ley de ustedes está escrito que el testimonio de dos personas es válido. 18 Uno de mis testigos soy yo mismo, y el Padre que me envió también da testimonio de mí.

Jesús subraya que este requerimiento de es conforme lo que está escrito en la ley de Moisés que ellos profesan seguir.

Aquí Jesús ofrece dos testigos. Ofrece a si mismo y “el Padre que me envió.” Recordemos que en Juan cinco ofreció un total de cinco testigos.

20 Estas palabras las dijo Jesús en el lugar donde se depositaban las ofrendas, mientras enseñaba en el templo. Pero nadie le echó mano porque aún no había llegado su tiempo.

En este caso vemos que esta presentación legal se hace en el templo, concretamente “en el lugar donde se depositaban las ofrendas.” Así que esto es una presentación pública y legal de quién es Jesús.

Jesús ha hablado de la necesidad de creer en él y la necesidad de seguirle a él. Ahora de una advertencia.

Juan 8

21 De nuevo Jesús les dijo:

Yo me voy, y ustedes me buscarán, pero en su pecado morirán. Adonde yo voy, ustedes no pueden ir.

22 Comentaban, por tanto, los judíos: «¿Acaso piensa suicidarse? ¿Será por eso que dice: “Adonde yo voy, ustedes no pueden ir”?»

23 —Ustedes son de aquí abajo —continuó Jesús—; yo soy de allá arriba. Ustedes son de este mundo; yo no soy de este mundo. 24 Por eso les he dicho que morirán en sus pecados, pues si no creen que yo soy el que afirmo ser, en sus pecados morirán.

La advertencia es, “si no creen que yo soy el que afirmo ser, en sus pecados morirán.” Que advertencia tan fuerte. Sabían que eran pecadores. De igual manera sabían que tarde o temprano iban a morir, porque son mortales. Jesús señala que gracias a él hay dos formas de morir. Primero es, “en sus pecados morirán.” Esto es te mueres, culpable de pecado y cargando tus pecados. En contraste con esto, Jesús señala que hay otra opción que es, “creen que yo soy el que afirmo ser.” Si creen que Jesús es qui+en afirma ser entonces no tienen que morir en sus pecados. En estos pocos versículos esta el evangelio, las buenas nuevas, que creemos y predicamos.

Jesús esta predicando e invitando a creer en él. Su predicación lleva fruto como vemos aquí

Juan 8

30 Mientras aún hablaba, muchos creyeron en él.

31 Jesús se dirigió entonces a los judíos que habían creído en él, y les dijo:

Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; 32 y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.

“Muchos creyeron en él.” Jesús se dirige a los que han creído en él. El creer no es el final, es sólo el comienzo. A esto nuevos creyentes Jesús les indica que para ser “realmente mis discípulos” deben mantenerse fiel a sus enseñanzas. Jesús les dice que hay un beneficio en ser realmente su discípulo. “Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.

Tomemos nota del formato y contexto de esta enseñanza. Jesús esta en un lugar público del templo. Allí mismo se ha dirigido a fariseos. Allí creyeron en el algunos. Allí mismo frente a sus enemigos empieza a enseñar a los nuevos creyentes. Al hablar de que “la verdad los hará libres” los enemigos ven otro detalle para rechazar la

enseñanza de Jesús.

Juan 8

33 —Nosotros somos descendientes de Abraham —le contestaron—, y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo puedes decir que seremos liberados?

34 —Ciertamente les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado —respondió

Jesús—. 35 Ahora bien, el esclavo no se queda para siempre en la familia; pero el hijo sí se queda en ella para siempre. 36 Así que si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres.

Le contestan diciendo, “nunca hemos sido esclavos de nadie.” Esto no es verdad. Israel fueron esclavos bajo el Faraón, luego fueron llevados en cautiverios por Asiria y Babilonia. En el momento de esta conversación están bajo el dominio de Roma. Así que habría mucho que discutir sobre esta afirmación de ellos.

Pero eso no es lo que esta enseñando Jesús, No. “Les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado.” Aquí de nuevo podemos tomar nota que es un error predicar a Jesús como un libertador social o nacional. Jesús quiere liberarlos de la esclavitud del pecado. Les invita a creer para ser verdaderamente libres.

Siguen poniendo objeciones al creer en Jesús. Jesús les da otra prueba como vemos aquí

Juan 8

46 ¿Quién de ustedes me puede probar que soy culpable de pecado? Si digo la verdad, ¿por qué no me creen?

Imagínate, en plena discusión pública con sus enemigos, les pregunta si pueden probar que es culpable de pecado. Fuerte. No tenían con que acusarlo. ¿Por qué no le creen entonces?

A todas las afirmaciones de su persona, Jesús agrega otro aquí

Juan 8

51 Ciertamente les aseguro que el que cumple mi palabra, nunca morirá.

Jesús otra vez centra la decisión en su persona. El que cumple su palabra ¡nunca morirá! Les promete vida eterna, en vez de morir en sus pecados, pueden ser perdonados y vivir para siempre.

Él es más que un ser humano nacido hace unos años.

Juan 8

58 —Ciertamente les aseguro que, antes de que Abraham naciera, ¡yo soy!

59 Entonces los judíos tomaron piedras para arrojárselas, pero Jesús se escondió y salió inadvertido del templo.

“Antes que Abraham naciera, ¡yo soy!” Esta declaración va de acuerdo con lo que les ha estado diciendo, yo soy de arriba.

Termina el capítulo con una acción determinante de los que no creyeron en Él. “¡Tomaron piedras para arrojárselas!” Lo que Jesús esta diciendo de si mismo es blasfemia, al menos que sea cierto. Como no quieren creer en Jesús a pesar de la evidencia objetiva y legal que presenta, hay que apedrearlo. Hay que darle muerte. Entendieron el mensaje de Jesús perfectamente, entendieron que el dice ser Dios. En base a esta afirmación forman su respuesta. Creen en Él o quieren apedrearlo. El hombre moderno, quiere cambiar a Jesús como se presenta a si mismo, por un Jesús de motivación personal, por un Jesús de liberación social.

Pero tienes que decidir si crees o no que Jesús es Dios. Tienes que decidir si lo sigues o no. Tenemos que predicar a Jesús Dios, a Jesús que perdona nuestros pecados. De otra manera los que oyen nuestro mensaje morirán en sus pecados.

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