La Defensa Legal y Prédica de Jesús – Juan 5

Cuando leemos los evangelios completos como una historia de la vida de Jesús notamos que el efecto y la controversia por el ministerio de Jesús van creciendo cada día. Este crecimiento en intensidad se nota en Juan. Esto es una de las ventajas de leer y estudiar libros completos de la Biblia.

El capítulo cinco de Juan es un capítulo clave, sobre todo porque vemos que Jesús profesa y defiende su igualdad con el Padre. Permítame recordar algunos versículos e intercalar unos comentarios.

Juan 5

1 Algún tiempo después, se celebraba una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén. 2 Había allí, junto a la puerta de las Ovejas, un estanque rodeado de cinco pórticos, cuyo nombre en arameo es Betzatá. 3 En esos pórticos se hallaban tendidos muchos enfermos, ciegos, cojos y paralíticos. 5 Entre ellos se encontraba un hombre inválido que llevaba enfermo treinta y ocho años. 6 Cuando Jesús lo vio allí, tirado en el suelo, y se enteró de que ya tenía mucho tiempo de estar así, le preguntó:

—¿Quieres quedar sano?

7 —Señor —respondió—, no tengo a nadie que me meta en el estanque mientras se agita el agua, y cuando trato de hacerlo, otro se mete antes.

Este hombre inválido tenía treinta y ocho años de enfermedad. Tenemos que entender que Jesús podría haberlo encontrado allí cualquier día de la semana, pero lo encuentra en un día sábado.

Juan 5

8 —Levántate, recoge tu camilla y anda —le contestó Jesús.

Vemos que Jesús dice diversas cosas a las personas que sana. A este hombre, no sólo le dice, “levántate” y “anda” que serían acciones que demuestran que Jesús lo ha sanado, que ya no es inválido.

Dentro de estas instrucciones Jesús incluye, “recoge tu camilla”. El recoger su camilla no tenía nada que ver con demostrar que ya estaba sano. Creo que después de tantos años de inválido bien podría olvidarse de su camilla ante la grandeza de su sanidad.

El hecho es que Jesús le mando que recogiera su camilla. Vemos en seguida el resultado de esto.

Juan 5

9 Al instante aquel hombre quedó sano, así que tomó su camilla y echó a andar. Pero ese día era sábado. 10 Por eso los judíos le dijeron al que había sido sanado:

—Hoy es sábado; no te está permitido cargar tu camilla.

11 —El que me sanó me dijo: “Recoge tu camilla y anda” —les respondió.

Al verlo ciertos judíos, que quizás se dedicaba a ser policías religiosos, le reclaman que ande cargando su camilla. “Hoy es sábado; no te está permitido cargar tu camilla.” Al parecer no les causa la menor curiosidad el que el ex-inválido les diga que fue sanado. Lo único que les preocupa es que esta cargando una camilla en sábado. Y no es solo que el ande cargando una camilla en sábado, ¡sino que hay alguien que le ordenó que lo cargara!

Juan 5

12 —¿Quién es ese hombre que te dijo: “Recógela y anda”? —le interpelaron.

13 El que había sido sanado no tenía idea de quién era, porque Jesús se había escabullido entre la mucha gente que había en el lugar.

14 Después de esto Jesús lo encontró en el templo y le dijo:

—Mira, ya has quedado sano. No vuelvas a pecar, no sea que te ocurra algo peor.

15 El hombre se fue e informó a los judíos que Jesús era quien lo había sanado.

Como vemos Jesús lo encuentra después y le dice que no peque más. Gracias a este segundo encuentro, el hombre sabe quién es el que lo sanó, el sabe que es Jesús. Podríamos especular sobre la motivación que lleva a este hombre a informarle a los judíos que Jesús era quien lo había sanado. Creo que a la luz de todo el pasaje, ¡esto es exactamente to que Jesús quería que ocurriera!

Juan 5

16 Precisamente por esto los judíos perseguían a Jesús, pues hacía tales cosas en sábado. 17 Pero Jesús les respondía: —Mi Padre aun hoy está trabajando, y yo también trabajo.

Como pueden ver Jesús sabe que todo esto ha molestado a ciertos judíos y por eso lo persiguen. Ahora, Jesús podría haberles dicho como en otros casos, que juzgaran si se debe hacer bien en el sábado o no. En vez de esto Jesús va más allá. “Mi Padre aun hoy está trabajando, y yo también trabajo.” No dice, “Dios Padre” o “nuestro Padre”, sino “Mi Padre”. ¿Que entendieron los judíos con esto?

Juan 5

18 Así que los judíos redoblaban sus esfuerzos para matarlo, pues no sólo quebrantaba el sábado sino que incluso llamaba a Dios su propio Padre, con lo que él mismo se hacía igual a Dios.

Vemos que los judíos entienden, “que incluso llamaba a Dios su propio Padre, con lo que él mismo se hacía igual a Dios.” Vemos que este caso se ha ido escalando de una sanidad, a un mandato a quebrantar el sábado, por lo menos en la opinión de cierto grupo de los judíos. De allí se ha escalado a que, ¡Jesús se esta haciendo igual a Dios!

Es muy importante notar que por esta razón, “los judíos redoblaban sus esfuerzos para matarlo.” Antes de juzgarlos como criminales asesinos debemos entender la situación.

Veamos una porción de la ley acerca de profetas falsos.

Deuteronomio 18

20 Pero el profeta que se atreva a hablar en mi nombre y diga algo que yo no le haya mandado decir, morirá. La misma suerte correrá el profeta que hable en nombre de otros dioses.”

En base a esta porción de la ley y otras, si lo que Jesús estaba diciendo no era de parte de Dios, debería morir. Lo mismo si Jesús estuviera en nombre de otro dios, debería morir. Jesús esta dando a entender que el es igual a Dios. Eso les suena raro, en su fervor por cumplir la ley creen que deben matarlo.

Ahora bien, al menos que crees que Jesús es un comunicador pésimo, tenemos que entender que Jesús ha escalado un acto de sanidad, ¡a ser parte de su profesión de ser igual a Dios!

Jesús es un comunicador por excelencia. Lleva la ventaja de saber que están pensando los demás. Vemos que no se hecha para atrás, no les dice que lo han malentendido. No. Jesús afirma y amplia lo que ha dado a entender de su igualdad con el Padre. Permítame usar fragmentos de versículos para mencionar las cosas que Jesús dice para mostrar su igualdad con el Padre.

Juan 5

19 …cualquier cosa que hace el padre, la hace también el hijo…

20 …el padre ama al hijo y le muestra todo lo que hace…

21 …así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida…

22 …el Padre no juzga a nadie, sino que todo juicio lo ha delegado en el Hijo…

23 …El que se niega a honrar al Hijo no honra al Padre que lo envió…

26 …así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha concedido al Hijo el tener vida…

30 …no busco hacer mi propia voluntad sino cumplir la voluntad del que me envió…

Pueden repasar estos versículos y entender que Jesús esta afirmando su igualdad con el Padre.

La pregunta es entonces es, ¿Esta diciendo la verdad Jesús? O ¿Esta blasfemando Jesús? Porque si Jesús esta blasfemando, entonces, ¡para cumplir la ley habria que morir!

La ley daba instrucciones precisas de como se debería juzgar a alguien si es que se le iba a matar por alguna ofensa contra la ley. Vemos que Jesús esta usando la ley para defender sus declaraciones. El contexto no aclara exactamente en dónde da Jesús esta defensa legal de su persona, pero es obvio que lo esta haciendo en público. Por lo tanto tenemos una defensa pública y legal de que, ¡Jesús es quien dice ser!

Juan 5

31 »Si yo testifico en mi favor, ese testimonio no es válido.

¿Porque dice Jesús esto? ¿Porque no sería válido su testimonio? Precisamente porque Jesús se esta sujetando a la reglamentación de la ley en cuanto a casos de acusación de delitos.

Deuteronomio 19:15

15 »Un solo testigo no bastará para condenar a un hombre acusado de cometer algún crimen o delito. Todo asunto se resolverá mediante el testimonio de dos o tres testigos.

Jesús entonces esta reconociendo que bajo la ley, su testimonio, sólo, no tiene validez. Por eso sigue Jesús diciendo esto.

Juan 5

32 Otro es el que testifica en mi favor, y me consta que es válido el testimonio que él da de mí.

33 »Ustedes enviaron a preguntarle a Juan, y él dio un testimonio válido. 34 Y no es que acepte yo el testimonio de un hombre; más bien lo menciono para que ustedes sean salvos. 35 Juan era una lámpara encendida y brillante, y ustedes decidieron disfrutar de su luz por algún tiempo.

Jesús empieza a presentar sus testigos. El primer testigo que presenta es Juan, el bautista. Obviamente pedirle a Dios que presente testigos es algo que no se debe hacer. Por eso Jesús aclara, “no es que acepte yo el testimonio de un hombre;” Jesús aclara porque presenta testigos, “más bien lo menciono para que ustedes sean salvos.”

Regresando a la ley podemos entender mejor lo que esta pasando aquí.

Deuteronomio 17:6-7

6 Por el testimonio de dos o tres testigos se podrá condenar a muerte a una persona, pero nunca por el testimonio de uno solo. 7 Los primeros en ejecutar el castigo serán los testigos, y luego todo el pueblo. Así extirparás el mal que esté en medio de ti.

Vemos que para condenar a una persona a muerte se requieren de dos o tres testigos. Los judíos quieren matar a Jesús por su afirmaciones que lo hacen igual a Dios. Jesús usa los mismos procedimientos marcados en la ley para defenderse. Esto es va a presentar más de dos o tres testigos para mostrar, legalmente, que es cierto que el es igual al Padre.

Juan 5

36 »El testimonio con que yo cuento tiene más peso que el de Juan. Porque esa misma tarea que el Padre me ha encomendado que lleve a cabo, y que estoy haciendo, es la que testifica que el Padre me ha enviado.

Como segundo testigo, presenta las obras, o “esa misma tarea” que el hace. Esa tarea es testigo de que el Padre le ha enviado.

Juan 5

37 Y el Padre mismo que me envió ha testificado en mi favor. Ustedes nunca han oído su voz, ni visto su figura, 38 ni vive su palabra en ustedes, porque no creen en aquel a quien él envió.

Como tercer testigo cita, “¡el Padre mismo!”. ¿A que se refiere? Bueno, en seguida dice, “ustedes nunca han oído su voz”. Esto nos lleva a entender que se esta referendo a la voz de Dios que testifica, como vimos en estos evangelios relatando su bautismo. La voz de Dios que dijo, “éste es mi Hijo amado.”

Juan 5

39 Ustedes estudian con diligencia las Escrituras porque piensan que en ellas hallan la vida eterna. ¡Y son ellas las que dan testimonio en mi favor!

Como cuarto testigo cita las Escrituras, “son ellas las que dan testimonio en mi favor.”

Ha presentado ya cuatro testigos como un argumento legal y podemos decir que racional de que Él es quien dice ser, el Hijo de Dios, igual a Dios. Ahora Jesús pasa a analizar cual es el problema que tienen con Él. Jesús explica porque no lo aceptan, porque no creen en Él. Veámoslo.

Juan 5

40 Sin embargo, ustedes no quieren venir a mí para tener esa vida. 41 »La gloria humana no la acepto, 42 pero a ustedes los conozco, y sé que no aman realmente a Dios. 43 Yo he venido en nombre de mi Padre, y ustedes no me aceptan; pero si otro viniera por su propia cuenta, a ése sí lo aceptarían. 44 ¿Cómo va a ser posible que ustedes crean, si unos a otros se rinden gloria pero no buscan la gloria que viene del Dios único?

Esto es un pasaje clave. Jesús señala que el problema de los que no creen en Él, ni lo aceptan, se debe a un problema de corazón, no a un problema de pruebas y racionalidad. “Sé que no aman realmente a Dios.” El problema de estos judíos y del hombre moderno hoy en día es que, ¡no aman a Dios! No les interesa a Dios. Jesús les dice que, “unos a otros se rinden gloria pero no buscan la gloria que viene del Dios único.” Tanto ellos como el hombre moderno busca su propio ego y enaltecerse a si mismo. No les interesa la opinión que Dios pueda tener de ellos. No les interesa tener el apruebo o la gloria que viene de Dios.

¿Amas a Dios? ¿Buscas la gloria, el apruebo que viene de Dios?

El hombre moderno piensa que puede vivir ignorando a Dios, en los placeres de la vida, viviendo una vida llena de vanidades y frivolidades, y luego tener pensamientos y raciocinio correcto y clara acerca de Dios. El hombre moderno piensa que puede vivir solo para engrandecer su persona, y luego entender quien es Dios. El hombre vive vanamente y luego dice, “para mi que Dios es, bla bla bla”. El hombre vive en rebeldía a Dios y luego dice, “para mi que Dios no puede ser así o de esta forma.” ¿Ah si? ¿Y crees que vas a conocer la verdad de Dios si realmente ni te interesa? ¿Tu incredulidad es por falta de razones, o por problemas en tu corazón?

Cuando compartimos el evangelio acerca de Jesús, no debemos entrar a largas argumentaciones “lógicas” o intelectuales. Debemos presentar las pruebas acerca de Jesús y debemos orar que encuentre en el corazón del que escucha, una tierra fértil, con amor a Dios y deseos de tener su apruebo.

Por último, Jesús presenta a Moíses como un quinto testigo. Veámoslo.

45 »Pero no piensen que yo voy a acusarlos delante del Padre. Quien los va a acusar es Moisés, en quien tienen puesta su esperanza. 46 Si le creyeran a Moisés, me creerían a mí, porque de mí escribió él. 47 Pero si no creen lo que él escribió, ¿cómo van a creer mis palabras?

¿Como van a creer en Jesús?

Tags: , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: