La Sopa de Esaú

La Sopa de Esaú

Me queda grabado el trama de esa caricatura del corre caminos y el coyote. Toda las caricaturas de la serie tienen casi la mismo libreto con mil y una variantes. El coyote siempre queriendo cazar al corre caminos. Tiene sentido si vives en un desierto.

De alguna forma parece que el coyote tiene todas las de ganar. ¿De dónde consigue un coyote dinamíta? Pero, siempre, casi siempre de una u otra manera el coyote termina con la barra de dinamita en su mano, sobre su cabeza, debajo de si o junto a dónde esta y la barra de dinamita esta encendida y punto de estallar, claro para matar al corre caminos. Pero siempre, sin fallar, es el coyote el que esta por estallar en mil pedazos y estas viendo la caricatura y tienes ganas de gritarle al coyote. ¡No seas tonto! ¡¿No ves que alli esta la dinamita lista para estalar?!

Bueno quizas tomo las caricaturas muy a pecho!!

Esta sensasión me lleva a pensar en la historia de la sopa de Esaú. Es una historia relativamente simple en Génesis. Aqui te lo transcribo….

Génesis 25

27 Los niños crecieron. Esaú era un hombre de campo y se convirtió en un excelente cazador, mientras que Jacob era un hombre tranquilo que prefería quedarse en el campamento. 28 Isaac quería más a Esaú, porque le gustaba comer de lo que él cazaba; pero Rebeca quería más a Jacob.

29 Un día, cuando Jacob estaba preparando un guiso, Esaú llegó agotado del campo y le dijo:

30 —Dame de comer de ese guiso rojizo, porque estoy muy cansado. (Por eso a Esaú se le llamó Edom.)

31 —Véndeme primero tus derechos de hijo mayor —le respondió Jacob.

32 —Me estoy muriendo de hambre —contestó Esaú—, así que ¿de qué me sirven los derechos de primogénito?

33 —Véndeme entonces los derechos bajo juramento —insistió Jacob.

Esaú se lo juró, y fue así como le vendió a Jacob sus derechos de primogénito.34 Jacob, por su parte, le dio a Esaú pan y guiso de lentejas.

Luego de comer y beber, Esaú se levantó y se fue. De esta manera menospreció sus derechos de hijo mayor.

Como dije una historia simple y una historia que todos entendemos. Todos hemos tenido un super hambre y daríamos casí cualquier cosa por comer. De igual manera todos tenemos, si bien no una sopa, si un plato favorito por la que a veces haríamos o pagaríamos casi cualquier cosa para comer.

Pero leemos esta historia y creo que a todos, por lo menos a mi me da la misma sensación que con el coyote y la dinamita. Quiero gritar, “¡No hagas eso! ¡No vendas tus derechos de primogenitura por una simple sopa! ¡Aunque tengas mucha hambre! ¡Ni aunque sea tu plato favorito!”

Bueno, pero la historia ya esta alli escrita, Esaú cambia las promesas de las bendiciones de su abuelo Abraham, las promesas de su padre Isaac, por la sopa de su hermano menor. Su sopa favorita, su hambre que ahorita sacia y mañana vuelve. ¡Ni lo puedo creer!

Como dije la historia es muy simple y el resultado de la acción de Esaú demasiado obvio. Seguramente no haríamos algo asi en nuestra vida, o ¿Si lo haríamos?

Una de las tristezas más fuertes y persistentes de cumplir el ministerio de pastor es cuando alguien, que se han acercado para oir y participar de la Palabra compra la sopa de Esaú. Personas queridas, personas por las que has orado, personas por las que has llorado, personas por las que Jesús salio una tarde de Jerúsalen cargando una cruz, deciden que vale más la sopa de Esaú.

Que momento tan triste, porque es un momento de repente, es una sola decisión, deciden cambiar la comunión con el cuerpo de creyentes, la convivencia con los hijos de Abraham e Isaac por algo, por algo tan insignificante como la sopa de Esaú. A menudo termina siendo su propia relación con Dios que dan a cambio de esa sopa. Me dan ganas de gritar, “¡no hagas esos!”. Me dan ganas de llorar, “eso es dinamita, va a explotar en tu cara”.

Tan obvio, tan simple, pero lo hacen. Lloramos, oramos por ellos pero lo hacen.

¿Has vendido tu relación con Dios por un tazón de sopa?

En el ministerio de pastor he visto lo que para muchos vale lo mismo que la sopa de Esaú. Te comparto algunos ejemplos de la vida real. ¿Hay algo parecido en tu vida por la que has cambiado si no primogenitura quizas el lugar al rededor de la mesa de la familia de Dios?

¿Que tal una barra de queso? Una barra de queso grande si, ¿pero cuanto podría costar? ¿400 pesos?, ¿20 dolares? Resulta que desaparecio de la cocina de la iglesia, se había traído, donado. Quiero pensar que era para agradecerle a Dios por las bendiciones recibidas. Pero desaparecio. Piensas que sabes quien se lo llevo. Ahora como parece que fulanita se llevo el queso, se rompe mi comunión con el cuerpo de Cristo. Me desanimo, por una sopa de Esaú o barra de queso no importa, ya no quiero ir a congregarme con los hermanos. Me quedo en casa y me acordare, ¿de que? ¿de una barra de queso? ¿esa barra de queso te iba a dar vida eterna?

O, ¿que tal por no salir bien una operación de compra venta? ¡¿Compra venta en la iglesia?! ¡SI! ¡En la iglesia! Les he dicho a todos que Jesús llego con un látigo a correr la gente que quería hacer negocios en su casa de oración, pero insiten en vender algo o comprar algo. Bueno y luego resultado que no pagaron lo prometido a lo vendido no era lo que se penso. ¿De cuanto dinero podriamos estar hablando? Digo porque es la iglesia y no la bolsa de valores!!! ¿Serían 600 pesos? ¿Serían 40 dólares? ¿Sería 30 monedas de plata? Pero cambiamos la comunión con la familia de Dios a cambio de un operación comercial indebida que no salio como esperabamos.

Otro caso es la consejería y quizas más consejería matrimonial. Se acercan a pedir ayuda ante la falta de entendimiento entre la pareja. Al orar, estudiar la Palabra y platicar juntos se llega al punto de decir, con amor pero con firmeza, hermano o hermana, “Saca primero la viga de tu propio ojo” y luego vea la paja en el ojo de tu pareja. ¿Y que resulta? No, pues, ¡¡ya me ofendio el hermano o la hermana!!

Podría llenar hojas y hojas, pero ¿haz vendido tu tus derechos en la famila a cambio de algo? ¿a cambio de que? ¿y eso, cualquier cosa que haya sido vale más que la relación con Dios y su pueblo?

El autor de Hebreos da una mejor conclusión a este artículo que lo que yo podría esciribir.

Hebreos 12

14 Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15 Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos; 16 y de que nadie sea inmoral ni profano como Esaú, quien por un solo plato de comida vendió sus derechos de hijo mayor.

Te amo y oro por ti!

Esteban

Abril 2011

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