¡Advertencia! 2a parte

En este segundo artículo sobre las advertencias Bíblicas, veremos varios textos que al igual que los primeros dos nos advierten de posibles peligros a los que se consideran o son considerados como hijos de Dios.

Más que entrar en una discusión teológica sobre conceptos abstractos queremos ver las palabras en si que usa la Biblia en estas advertencias. Si quieres saber un poco más sobre esta forma de estudiar estos versículos se le recomienda leer el primer artículo sobre este tema.

Pablo tiene un par de advertencias más. Uno esta en el siguiente texto:

1 Timoteo 6

20 Timoteo, ¡cuida bien lo que se te ha confiado! Evita las discusiones profanas e inútiles, y los argumentos de la falsa ciencia. 21 Algunos, por abrazarla, se han desviado de la fe. Que la gracia sea con ustedes.

La exhortación en si es “¡cuida bien lo que se te ha confiado!”. Menciona el peligro ejemplificado en algunos que “se han desviado de la fe”. Entonces Timoteo se encuentra entre los que no se han desviado de la fe. Para evitar desviarse de la fe uno debe “evitar discusiones profanas e inútiles” y evitar “la falsa ciencia” ya que al abrazar estas cosas uno puede desviarse de la fe. En esta advertencia al igual que la anterior que hemos comentado, el desvío se da en torno a un conocimiento o ciencia falsa, se da en torno a discusiones que simplemente son inútiles. Es interesante notar también que los califica de profanas, pero debemos notar que en ese tiempo lo profano era simplemente lo que no tenía que ver con Dios. Profano se usaba casi como sinónimo de secular. Estaba lo divino o espiritual y todo lo que no era divino o espiritual era profano.

De nuevo, estos versículos no contestan preguntas teológicas que algunos quisieran hacer, como ¿en verdad fueron salvos los que se desviaron? y ¿están ahora perdidos en el sentido de no ser salvos? Pero es una advertencia clara para no desviarse de la fe. Creo que el creyente ferviente no quiere desviarse de la fe. De igual manera el que profesa ser creyente pero abraza las discusiones profanas e inútiles así como los argumentos de la falsa ciencia, no debe tener un consuelo incondicional ante esta advertencia.

Pedro en su carta también nos deja con un advertencia muy clara. En el capítulo dos de su segunda carta esta hablando acerca de los falsos maestros y nos asegura que también los habrá entre la iglesia del Señor. En medio de esto describe un peligro de estar aparentemente en el Señor pero después estar en peores condiciones. Pero veamos exactamente las palabras que Pedro guiado por el Espíritu Santo usa.

2 Pedro 2 20

Si habiendo escapado de la contaminación del mundo por haber conocido a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, vuelven a enredarse en ella y son vencidos, terminan en peores condiciones que al principio. 21 Más les hubiera valido no conocer el camino de la justicia, que abandonarlo después de haber conocido el santo mandamiento que se les dio.

Primero veamos las palabras con las que describe estas personas antes de ser vencidos. Dice que habían “escapado de la contaminación del mundo”, que habían “conocido a nuestro Señor y Salvador Jesucristo”, dice que pudieron “conocer el camino de la justicia” y que habían “conocido el santo mandamiento que se les dio”. ¡Suena muy bien la descripción de estas personas antes de ser vencidos! Podemos pensar que alguien que tuviera todo esto pensara que es un creyente y nosotros al ver esto en sus vidas también diríamos que son creyentes.

Conocían a Jesús nuestro Señor. ¿Que paso entonces? Pues según las mismas palabras que el Espíritu Santo le dio a Pedro, volvieron a enredarse en la contaminación del mundo. Es interesante notar el significado de las palabras. Ellos mismos vuelven a enredarse en la contaminación del mundo. Luego, al decir “son vencidos”, se ve que esto es algo que les pasa a ellos. ¡Como que algo fuera de ellos que los vence!

¿Cual es el resultado de todo esto? ¿Ante que se nos advierte? Pues que “terminan en peores condiciones que al principio”. ¡Cuidado! Si al principio ni siquiera conocían al Señor y luego terminan en peores condiciones. ¿Que puede ser peor que estar sin el Señor? Pues el haberle conocido y haber escogido volverse a enredar en la contaminación del mundo y en vez de arrepentirse de nuevo al ver por dónde va ese camino, siguen hasta ser vencido.

Entendemos que todos los libros de la Biblia son la Palabra de Dios. No importa quien fue el autor humano. Aún así, cuando vemos que una doctrina o enseñanza la encontramos en la boca de nuestro Señor Jesús y en las cartas de Pablo, en las cartas de Pedro, en la carta de Santiago y en la epístola de Hebreos entonces podemos estar extremadamente claros en esa enseñanza.

Así que veamos en Santiago, más que una advertencia, una invitación a ministrar.

Santiago 5 19

Hermanos míos, si alguno de ustedes se extravía de la verdad, y otro lo hace volver a ella, 20 recuerden que quien hace volver a un pecador de su extravío, lo salvará de la muerte y cubrirá muchísimos pecados.

Cada autor usa palabras diferentes para decir los mismo. Santiago habla de “alguno de ustedes”. ¿Que debemos entender por uno de ustedes? Bueno, pues una persona que considerábamos parte del grupo de creyentes. Luego Santiago usa la frase “se extravía de la verdad”, no es una frase tan precisa como le gustaría a ciertos teólogos pero antes no se había extraviado de la verdad y luego se extraviá de la verdad. De nuevo no algo que uno de nosotros quisiéramos hacer. ¿Cual es el peligro o la pena esperada por extraviarse de la verdad? Pues Santiago dice “lo salvará de la muerte”. Así que Santiago se esta refiriendo a una persona que era alguno de nosotros que no estaba extraviado de la verdad pero luego se extravía de la verdad y esta en peligro de muerte. Así que Santiago nos anima a hacer el ministerio que describe como “lo hace volver a ella” esto es a la verdad. Además agrega que con este ministerio cubriremos muchísimos pecados.

Que bello ministerio, que ministerio tan importante. Ahora bien, ¿para hacer este ministerio vamos a llegar a la persona que se ha extraviado de la verdad y le vamos a decirle que en su posición de extravío no corre ningún peligro? ¿Vamos a decirle que ya jamas se tiene que preocupar de nada? O ¿Vamos a ir a advertirle que esta en peligro de muerte? ¿Que necesita salvarse de la muerte? ¿Que necesita regresar de su extravío? Obviamente Santiago no espera que lo consolemos sino que le advirtamos en amor, ¡¡con la urgencia propia del peligro de muerte!!!

Quizás el libro del Nuevo Testamento que contiene más advertencias es la epístola a los Hebreos. Creo que hay hermanos e iglesias que descuidan la enseñanza de este precioso libro precisamente porque las advertencias no van muy de acuerdo con su práctica de dar consuelo incondicional a cualquiera que en alguna ocasión se ha acercado al Señor. Pero como hemos visto esto lo enseña el mismo Señor Jesús y las demás epístolas. Así que empecemos a ver las advertencias en Hebreos.

Hebreos 2 1

Por eso es necesario que prestemos más atención a lo que hemos oído, no sea que perdamos el rumbo. 2 Porque si el mensaje anunciado por los ángeles tuvo validez, y toda transgresión y desobediencia recibió su justo castigo, 3 ¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación fue anunciada primeramente por el Señor, y los que la oyeron nos la confirmaron.

Aquí se usan otras frases y palabras para dar una advertencia. Estos versículos están muy unidos a los primeros versículos del capítulo uno. Dios nos hablo de muchas maneras pero ahora ahora nos ha hablador por medio de Su Hijo. La advertencia es para los que hemos oído. “Es necesario que prestemos más atención a lo que hemos oído”. Si no lo hacemos, ¿cual es el peligro de que se nos advierte? Dice, “no sea que perdamos el rumbo”. ¿Que quiere decir exactamente al decir “perdamos el rumbo”? Al estudiar toda la epístola queda claro que es perder el rumbo, basta oírlo aquí para saber que alguien que ama al Señor no quiere perder el rumbo.

Pero la advertencia va más allá. Toma como ejemplo el mensaje que se dio en la forma de la ley y dice de ellos “toda transgresión y desobediencia recibió su justo castigo”. Comparando la situación de la transgresión bajo la ley con el hecho de no poner más atención a lo que hemos oído, y por ello perder el rumbo pregunta. “¿Como escaparemos nosotros?” En seguida habla del peligro al decir “si descuidamos una salvación tan grande”. Así que el peligro es “no prestar más atención”, “perder el rumbo” y “descuidar una salvación tan grande”. El resultado es no escapar un justo castigo.

Entonces la advertencia del autor de Hebreos es claro y es fuerte. Si leemos hacia adelante veremos en el capítulo diez que las personas a las que iba dirigido la epístola no era cristianos de segundo. No. Ellos habían pasado por grandes tribulaciones por su fe en Jesús. Lea el capítulo diez. Pero ahora las persecuciones había prácticamente desaparecidos. Ahora les tocaba ser fiel sin tanta oposición, y el autor siente que están en peligro de perder el rumbo así que les advierte fuertemente. Hay partes de la epístola en la que los anima y confiá en ellos, pero le es necesario, bajo la inspiración del Espíritu Santo advertirles.

 

Así que vemos advertencias en varios libros de la Biblia. ¿Necesitas tu atender estas advertencias?

 

Sigue una tercera y última parte de Advertencias.

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: